Vosotros Sois La Sal De La Tierra
Por un Evangelio de y para las personas
No, no hace falta hacer cosas grandes.
Ser sal es simplemente estar.Es escuchar a quien se siente solo.
Es tener paciencia cuando todo te empuja a perderla.
Es tratar bien, sin importar raza, religión o historia.También somos luz.
Y no se trata de brillar más que nadie.
Se trata de estar cuando alguien necesita claridad.
De acompañar sin juzgar.
De decir: ‘tranquilo, aquí estoy’, cuando todos se han ido.Tu luz aparece cuando ayudas a tu vecina con las bolsas.
Cuando defiendes a alguien que no puede hacerlo.
Cuando haces reír a quien ya no tenía ganas.No hace falta ser perfecto.
Hace falta estar.
Ser sal que da sentido.
Ser luz que acompaña.Porque cuando tu vida mejora la de alguien, aunque sea un poquito…
ahí está Dios.

