Herodes se sintió burlado
Por un Evangelio de y para las personas
Herodes se sintió burlado.
Y como muchos que tienen poder, respondió con violencia.
Mandó matar a todos los niños pequeños de Belén.
Porque cuando el miedo gobierna, la vida deja de importar.
Y el texto dice que se escuchó un llanto en Ramá.
El llanto de Raquel, que no quiere consuelo.
Porque hay dolores que no se tapan.
Porque hay heridas que no se cierran con palabras.
Esta historia no es solo del pasado.
Hoy también hay Herodes.
En cada guerra que mata inocentes.
En cada sistema que descarta a los más débiles.
En cada ley que empobrece a los ciudadanos.
Pero también hay estrellas.
Y hay personas que, como los magos, eligen otro camino.
Que no obedecen al poder ciego.
Que protegen la vida, aunque les cueste.
Dios no está en el grito del que manda.
Está en el llanto del que sufre.
En el abrazo que consuela.
En la decisión de no callar.
Porque cuando eliges ayudar en vez de destruir,
cuando te duelen las injusticias,
cuando haces algo para que no se repita…
ahí está Dios.
Ahí empieza el Reino.

